Spain wildfires climate impact
yazan Giantkebab: Spain
Spain’s heat waves and massive fires in recent weeks are making the growing impact of climate change impossible to overlook
Metin dökümü (es)
El julio que acabamos de dejar atrás ha sido el más caluroso en España desde que arrancan los registros oficiales hace más de 70 años. Ha empatado con julio de 2022 y como el de 2022, este julio ha estado marcado por las olas de calor. Desde que arrancó el verano hemos sufrido cuatro de estos eventos extremos, tres de ellos en julio. Y como el de 2022, este julio ha sido terrible en cuanto a incendios forestales. Hemos vivido el mortal fuego de los gallardos, en Almería, el enorme fuego de Guadalajara y luego los incendios de Ávila, Madrid y Toledo, que obligaron a declarar por primera vez la emergencia nacional por el fuego y ahora el de Zamora. En total, más de 150.000 hectáreas se han quemado solo este mes y decenas de miles de personas han sido evacuadas, casas y modos de vida se han perdido. El cambio climático no es la única causa de los incendios de récord que sufrimos, pero contribuye sobremanera a crear las condiciones para que se produzcan y se desarrollen ferozmente. Y no solo en España. Francia vive otra oleada de incendios inédita, al igual que el Reino Unido, que se ahoga en una sequía desesperante. No sé si la solución debe pasar por un pacto de Estado ante la emergencia climática, como ha vuelto a proponer el gobierno. Tampoco parece que el clima político sea el más adecuado para elevados pactos. Es evidente que al insistir en ese pacto climático se le ven las costuras al PP por sus acuerdos con Vox, un partido que sí es negacionista. Pero lo que es evidente es que, a pesar de que las alarmas suenan desde hace muchos años, España como Europa no está preparada para esta crisis. Necesitamos adaptarnos y cualquier política que no parta de que el calentamiento global ha cambiado las reglas del juego es un suicidio.
